Terapia familiar, ¿para qué sirve? - Clínica Medicalia
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Terapia familiar, ¿para qué sirve?

Terapia familiar, ¿para qué sirve?

09 abr Terapia familiar, ¿para qué sirve?

La familia es el núcleo central de nuestra vida desde que nacemos. La dinámica que se genere en ella marcará nuestra forma de relacionarnos con los demás. Por eso, es muy importante que cuidemos la manera en que nuestra familia interactúa y se comunica. Para conseguir una dinámica sana y adecuada, la terapia familiar ha diseñado diferentes técnicas efectivas para adaptar a cada caso y situación.

Es posible que nunca hayas entendido en qué casos se debe recurrir a este tipo de terapia y quiénes deberían someterse a ella.  En Clínica Medicalia vamos a descubrir en qué ocasiones resulta beneficiosa.

La terapia familiar para saber gestionar la dependencia

Uno de los casos en los que la terapia familiar reporta grandes beneficios es cuando uno de los miembros de la familia sufre algún tipo de dependencia. Las adicciones afectan gravemente a las relaciones de aquellos que las sufren. Una de sus más graves consecuencias, además de las físicas, es el aislamiento al que este tipo de enfermos se enfrentan. Llega cierto punto en el que dejan de relacionarse con su entorno social y, sobre todo con su familia.

Quienes tienen un familiar que está afrontando una dependencia, o que está luchando contra ella a través de un tratamiento de rehabilitación, en muchas ocasiones no saben cómo tratarlo. La mayoría de las veces, la estructura familiar se ha deteriorado tanto que no se sabe cómo actuar.

La terapia familiar surge entonces como un espacio de diálogo y confianza en el que toda la familia puede expresar sus sentimientos. El terapeuta crea un punto de encuentro en el que todos son capaces de comentar sus inquietudes y sus pensamientos acerca del tema, evitando los resentimientos y logrando que se vuelva a conseguir una comunicación fluida. Además se llevan a cabo sesiones individuales con los distintos miembros de la familia. Es la mejor forma de conseguir crear una red de apoyo que permita al adicto recuperar su vida.

Terapia familiar, ¿para qué sirve?

Terapia familiar para ayudar a los más pequeños

En el último siglo se ha ido tomando conciencia de la necesidad de asegurar la buena salud de los niños, tanto mental como física. Gracias a esa preocupación han surgido una serie de tratamientos especializados enmarcados en la terapia infantil y adolescente. A ella pueden recurrir aquellos padres que tengan conocimiento de algún tipo de trastorno en sus hijos, como depresión o trastornos alimenticios. También en las últimas décadas ha ido adquiriendo fuerza un problema que afecta a niños y adolescentes de manera grave: el bullying.

En la mayoría de los casos, por muy buena que sea la relación entre padres e hijos, éstos no son capaces de hablar de sus problemas. Tienen miedo a contar ciertas cosas y también a veces sienten vergüenza. No quieren preocupar a sus padres o creen que van a decepcionarlos. Esto genera un agravamiento del problema que esté atravesando, pero también afecta al clima familiar.

Como pasaba en el caso anterior, aquellas familias en las que los más pequeños estén enfrentándose a algún problema serio encontrarán una gran ayuda en la terapia familiar. El terapeuta logrará que el niño o adolescente pueda hablar sinceramente y sienta el apoyo de sus familiares. Y dará a la familia herramientas y técnicas para aprender a gestionar el problema que el niño tiene a través de una dinámica familiar sana y segura.

La terapia familiar cuando se sufre algún problema psicológico

Por último, y como pasa en los dos casos anteriores, la terapia familiar es una opción muy necesaria para saber cómo afrontar la situación que uno de los miembros de la familia está viviendo. Cuando alguien sufre algún tipo de problema como depresión o ansiedad, o enfermedades como la bipolaridad, es muy probable que el resto de la familia no sepa qué hacer.

En estos casos, ayuda acudir a la consulta del terapeuta para abrir un espacio en el que puedan expresarse abiertamente, hablando de sus miedos y exponiendo sus dudas. También para recibir consejo para recuperar una relación familiar fuerte, que dé apoyo a todos sus miembros.

Además de estas tres situaciones, la terapia familiar es buena para todas aquellas familias que sientan que su relación ha sufrido cierto deterioro y necesiten ayuda para alcanzar una dinámica sana y normal.

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